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5 de diciembre de 2009
CARLOS ACOSTA S/C de Tfe.
El Parlamento cuenta desde la primera quincena de noviembre con un ambicioso Plan de Modernización Tecnológica aprobado por la Mesa que propone adquirir nuevas cámaras, transformar la web institucional en una red de tipo social, la implantación de medios audiovisuales y otros procesos que acarrearán desembolsos económicos adicionales justo cuando la institución se ve obligada, como la Administración en su conjunto, a recortar sus gastos e inversiones. La medida aún carece de ficha financiera porque todavía está pendiente su evaluación económica.
La disminución de los gastos de la institución es uno de los ejes centrales de esta iniciativa, pero no el único. Aspectos como el peligro de un virtual incumplimiento de la Ley de Protección de Datos, la posible pérdida de todos los archivos radiofónicos de los plenos y comisiones o la necesidad de adecuar los procedimientos del Parlamento a la Administración Electrónica (E-Administración) también forman parte de los objetivos básicos que lo inspiran.
Falta convencimiento
El plan, aunque ya está aprobado, sufrirá modificaciones con "casi total seguridad" en las próximas semanas, explican fuentes parlamentarias. Ahora mismo, los funcionarios de la Cámara lo están estudiando y en "muy poco" tiempo irá a un pleno para su explicación formal a todos los diputados.
Esto último es importante porque la falta de convicción en los cambios, por una parte, y la "más que evidente" reticencia de una "buena parte" de los parlamentarios al uso de las nuevas tecnologías "amenaza" su cumplimiento.
Así, los diputados ya se han acostumbrado a emplear los móviles de última tecnología proporcionados por el Parlamento que les permiten recibir, intercambiar y descargar documentos. Otra cosa el uso que les dan a los ordenadores portátiles. "Parece que les tienen miedo", se lamentan.
El cambio a un esquema digital requiere, sí o sí, que los parlamentarios hagan un uso intensivo de estos nuevos medios o no habrá ahorro de papel, que es uno de los costes más altos de la institución. "Muchos se niegan a leer los textos en las pantallas de los móviles u ordenadores e imprimen absolutamente todo". Además, cuando trabajan los documentos "no paran de sacar fotocopias".
Al respecto, el plan contempla la implantación de instrumentos propios de la E-Administración, aspecto que ya incluyó la reciente reforma de su Reglamento y que se traduce en la puesta en marcha del Registro telemático de documentos y la firma electrónica, la eliminación del papel como soporte, la utilización de formularios electrónicos en los procedimientos abiertos al público, que serán de uso obligatorio para los grupos y los diputados al tramitar sus iniciativas, la catalogación, por voces, de las iniciativas presentadas en el Registro para realizar búsquedas telemáticas, la publicación en la web de determinada información de acceso al público y la creación de una archivo digital y una base de datos de la Junta Electoral de Canarias.
Pero el plan incluye otras medidas como la adquisición de cámaras nuevas para las salas de comisiones y pleno. La medida, cuyo coste se desconoce, permitirá la retransmisión, incluso vía web, de las sesiones parlamentarias, así como la creación de un archivo audiovisual.
El problema es que esta iniciativa es una de las que mayor inversión requerirá en un contexto de recortes presupuestarios, por lo que la Cámara aún debate si apostará por la sustitución del equipo actual o llegar a la creación de un servicio audiovisual propio.
Además, el plan contempla que los oradores en los plenos y comisiones utilicen medios audiovisuales, la realización de una auditoría sobre la gestión por parte de la Administración parlamentaria de los ficheros de datos personales, la elaboración de un manual de identidad corporativa que defina los posibles usos del logotipo de la Cámara, la recuperación del archivo sonoro existente en soporte tradicional, que está "en peligro de desaparición", la mejora de los accesos al edificio parlamentario y la actualización de la herramientas de gestión de recursos humanos. |